La Esposa y la Santificación

Durante el transcurso del matrimonio, hay momentos en los que nos gustaría “mejorar” al esposo para que piense o actúe de la manera que nosotras queremos. Pero la realidad es que somos imperfectas y no estamos llamadas a cambiar el carácter del esposo, sino amarlo, respetarlo y confiar que el Espíritu Santo lo transforme para que se parezca más a Cristo.

La Esposa y la Paciencia

Las relaciones son instrumentos que Dios utiliza para pulirnos, para que maduremos y crezcamos. El matrimonio es uno de los medios que Dios usa para enseñarnos paciencia y practicarla en nuestra interacción con el esposo.